Este fin de semana hemos acompañado a osaba Pipi a una de sus carreras de montaña. Pipiiiiiiiii, Pipiiiiiiiiiiiiiiiii, así se ha pasado los días la Pinky. Han sido muchas horas de carretera, el viaje ha sido un poco pesado y caluroso, pero ha merecido la pena, para desconectar y para ver a la Pinky tan contenta. Aunque ha tenido algún que otro percance, con caída incluida y nariz sangrando, pero ya se le ha olvidado.
Suscribirse a:
Enviar comentarios (Atom)











0 comentarios:
Publicar un comentario