Hemos salido a dar un paseito por Salou para hacer tiempo para la hora de la cena, y nos hemos encontrado con unas barrakas. Montamos a la Pinky (su primera vez) pensando que se iba asustar, y otra vez nos ha vuelto a sorprender, se lo ha pasado pipa, su cara lo dice todo, alucinante, tantas luces, tantos colores, tantos ninis, ..., tantas emociones juntas. Ha merecido la pena nos hemos estado riendo desde que ha empezado el viaje hasta que ha acabado, un poquillo caro por cierto, 2.50€, pero lo hemos amortizado.
Antes de esto habíamos estado en la pisci, asínnn que día completito, con labios morados incluidos por el frió, y casqueta nocturna para dormir.







0 comentarios:
Publicar un comentario